Curador de contenidos…el nuevo bibliotecario 2.0

Curador de Contenidos el nuevo Bibliotecario 2.0

Siempre he pensado que una de las profesiones más nobles que existen, es el de bibliotecario. Me resulta nostálgico el recordar esa etapa laboral en mi vida, pues fueron casi diez años los que trabaje en la biblioteca pública de mi estado, donde me empapé de información de toda clase de los libros ubicados sistemáticamente en cada estantería, para así brindar un mejor servicio.

Sin embargo, veo con algo de pesar que muchas bibliotecas públicas del país lucen sensiblemente abandonadas. La gente hace poco uso de las bibliotecas, y mucho es, por los avances tecnológicos como el internet. La WEB es ese espacio virtual donde puedes encontrar información de todo tipo, en la mayoría de los casos, sin moverte de tu casa y con un solo clic. Es por ello que ante ésta desventaja, resulte imperativo que las bibliotecas, y en particular los “bibliotecarios analógicos”, evolucionen y se conviertan en lo que podríamos llamar, un bibliotecario 2.0.

Hoy, a la demanda del llamado community manager, se suma en igual importancia la figura del curador de contenidos, esa persona que ante la enorme cantidad de información que circula en la WEB, se dedica a seleccionar, filtrar y distribuir información digital relevante, según su rama de especialización. Si bien es una profesión nueva, al curador de contenidos, igual se le puede llamar bibliotecario 2.0, pues es en ésta última profesión donde tiene su génesis, dada la cantidad de información que a diario recomiendan a estudiantes y asiduos lectores los bibliotecarios tradicionales.

He aquí la ventana de oportunidad de las bibliotecas públicas y los bibliotecarios. Ventana de oportunidad que los gobiernos locales deben aprovechar para darle un nuevo rostro a sus bibliotecas, y que la gente regrese a disfrutar de los libros, ya sea por gusto o por investigación.

¿Cómo visualizo a las bibliotecas públicas? Maximizando el uso de los medios sociales 2.0. Con cuentas en Facebook, Twitter, Instagram, Foursquare, Youtube. A los bibliotecarios, los visualizo compartiendo en medios sociales 2.0, el libro del día; compartiendo información sobre el libro más prestado a domicilio. Publicando cuáles son los libros de nueva adquisición. Enseñando a los internautas cómo utilizar los catálogos y su sistema Dewey de clasificación por medio de infografías o gifografías. Subiendo videos y fotos de sus talleres de fomento al hábito de la lectura. Compartiendo dinámicas y consejos para atraer a los niños y adolescentes a la lectura, o publicando algún párrafo de los poemas de Jaime Sabines y tantos más escritores.

Por igual, contestando preguntas a sus usuarios como, ¿qué requisitos necesito para sacar mi credencial de préstamo a domicilio? ¿Tienen el libro de álgebra de Baldor? ¿Con qué clasificación encuentro los libros de Arthur Conan Doyle? ¿Está prestado el libro de Ecología de Odum? En fin, muchas son las posibilidades.

Así de simple es como visualizo la evolución de nuestras bibliotecas públicas. Así de simple pienso que es su transformación. Así, con voluntad, se podría pasar de lo analógico a lo digital: ser curadores de contenido…y bibliotecarios 2.0. Y tú…¿cómo los visualizas?

El Sexto Poder: las redes sociales 2.0

El Sexto Poder: las Redes Sociales

“…llámame como quieras, pero solo recuerda, en estos días,

cuando hablas con una persona,  en realidad estas hablando con miles…”

Zoe Barnes, House Of Cards

Quién pudiera negar hoy, que los ciudadanos tienen en las redes sociales, el medio idóneo para su empoderamiento. Ejemplos tan claros del uso de las redes sociales en movimientos como la Primavera Árabe en el oriente medio; el Movimiento 15-M de los indignados en España; y en México, el Movimiento #YoSoy132 (en su génesis), son una muestra de ello.

Pero…¿por qué la necesidad de un sexto poder? La respuesta pareciera simple, pero es más complicado de lo que parece, y no todos compartirán la opinión. Señalemos acontecimientos importantes de forma muy breve.

Montesquieu acuña la teoría de la separación de poderes en su obra denominada como Del Espíritu de las Leyes, dejando las bases que determinarían posteriormente, el establecimiento de los tres primeros poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. El cuarto poder, la Prensa, nace de la necesidad de que los ciudadanos tuvieran un medio que los protegiera contra los abusos de los tres primeros poderes.

Y así fue durante varias décadas. Pero con la globalización, los ideales del cuarto poder, fueron trastocados por un capitalismo rampante que hoy controla la información que los ciudadanos ven y escuchan por prensa, radio y televisión, diluyéndose su fin…ser contrapoder.

Es en este punto, donde surge el quinto poder: los ciudadanos debidamente organizados. Esos ciudadanos que demandan, denuncian, se movilizan, se informan…e informan muy a pesar de los medios oficiales de comunicación, que hoy se ven rebasados y que palidecen ante el nacimiento del sexto poder…las redes sociales.

La naturaleza democratizadora de las redes sociales, ha dado voz al ciudadano para expresarse y emitir su opinión sin censura. El grado de influencia que le da hoy en día las redes sociales a los ciudadanos, ya está repercutiendo en la toma de decisiones de los gobiernos de muchos países, que han experimentado movilizaciones de todo tipo, viéndose obligados a actuar, no sin antes “escuchar” la voz de los ciudadanos.

Al final, la pregunta sería, ¿cómo van a afrontar y aprovechar los gobiernos la naturaleza democratizadora de las redes sociales? El acontecimiento es de grandes dimensiones…así como grandes, son las oportunidades que se pueden crear al trabajar de la mano del sexto poder.